Dicen que las casualidades no existen, eso dicen (¿Que se yo para contradecirlos?), si te metes a internet encontraras infinidad de frases sobre la casualidad, pero hay una en particular que me gusta dice algo así: “La casualidad es el disfraz que usa Dios para conservar el anonimato”.
Sinceramente a veces pienso que se confabula con el diablo para realizar sus “casualidades”, incluso en otras tantas, el autor intelectual de verdad quiere permanecer en anonimato y le echa la bolita al otro... No por nada se planteo el calculo diferencial en “dos lugares diferentes al mismo tiempo”. Me imagino a Dios y a Satanás riéndose con la mano en la boca, para que no escuchen sus risas, mientras cada uno avienta una hoja por la ventana, uno a Newton y el otro a Leibniz, después los dos corren como niños, como si hubieran tocado el timbre de algún vecino, después Newton y Leibniz corren gritando ¡Eureka Eureka!
Postdata: Pongo entre comillas lo de “dos lugares diferentes al mismo tiempo” porque algunos dirán que Newton es la ostia y que el fue el que inicio tan satánico martirio matematico, ¡Ah! Y la viñeta es de Albert Montt por si lo gustan seguir.
Soy de esos perros viejos que le cuesta aprender trucos nuevos, mis post los escribo en una computadora con Windows 98 y no recurro a Wikipedia, aún uso Encarta. Espero que les guste este espacio, que algún día uno de estos textos.
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